Rojo

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miércoles, 20 de abril de 2011

Anoche soñé contigo...

Fue un sueño diferente, un sueño de realidades mezclado con premoniciones que me dejaron un sabor agridulce en los labios no creo demasiado en esas cosas pero entre pasión, besos, abrazos y amor, muchísimo amor, aparecía una triste sonrisa de despedida…

Quizás sea el momento de dejarte partir…

A lo mejor ya es hora, nunca parece saberse cuando es el momento, pero anoche tuve esa sensación que me desgarro el alma.

Lo mejor de todo quizás, es que no sentí traición, tan solo quizás, una pena muy intima por lo que pudo ser y no fue… pero sobre todo se que lo que me queda es precioso, intimo, y tan solo mío y que nada ni nadie me lo puede arrebatar….

Se que seguiré soñando contigo, y seguiré sintiendo el mismo amor, la misma pasión, e infinita  ternura… pero también se que serán sueños llenos de desasosiego, quizás con el tiempo eso desaparezca y tan solo me quede la ternura, y el gratísimo recuerdo de algo que solo fue nuestro y que ahí estará para siempre.



Alicia   Marzo 2007



lunes, 18 de abril de 2011

Dormida en mis brazos


Dormir a tu lado
Y despertar con la sonrisa puesta
El deseo recuperado
Y tu piel a mi alcance
Acariciarte sin que te dieras cuenta
Mirarte a placer
Tocar tu piel sin esperar una reacción
Quitarte el pelo de la frente
Mirar tu boca medio abierta
Viéndola como deseando besarla
Y rozándola suavemente para no despertarte
Ponerte la mano donde cuadre
Solo para sentir el calor de tu cuerpo
Y luego, despertarte con un beso un poco más fuerte
Y ver en tus ojos la felicidad de ese momento
¡Como te brillan los ojos amor!
 Y como tu, aún medio dormida
Escondes la cara contra mi pecho
Y dices "debo de estar horrible"
 Cuando que lo que estás es mas preciosa que nunca
 Y dices: “Me estabas mirando seguro"
Y yo ¡No no... Acabo de despertar también!
Cuando que... (Perdona, se que lo vas a entender)
Eso fue de lo mejor de la noche,
Verte en mis brazos, abandonada y confiada
Dándote porque querías
Atándote a mí porque era tu voluntad
 Y yo, ya esclavo de ti
Diciéndome, que puedes pedir mas,
¡Eso es amor!
Nunca sabe uno cuando puede volver a pasar
Y eso te lo vas a llevar
Para alegrar toda tu vida
Y así fue
Es lo que me hace levantarme cada mañana
Y sentirme vivo y feliz
Por eso solo puedo decir gracias por dormirte
Porque gracias a ello he sido feliz
 Y siempre lo recordaré
Forma parte ya de mí
                                   
                       otif21 18/4/2011


Un encuentro inesperado

El encuentro fue fortuito, inesperado los dos se quedaron sorprendidos, ninguno se lo esperaba, pero la reacción no se hizo esperar, ambos  como atraídos  por un imponente magnetismo se fundieron en un abrazo muy intenso, no cabían palabras, no cabían reproches, no cabía nada  tan solo aquel  fundido de dos cuerpos  tanto tiempo necesitándose y añorándose… En unos instantes fueron conscientes de que estaban  en público, con mucho esfuerzo lograron separarse, no sin cierto  trabajo, ahora si cabían las palabras, era el momento de intentar articular  alguna palabra que los sacase de ese  instante mágico… Unos cordiales  saludos, un interés personal de cómo estaba cada uno, pero  que en verdad ninguno escuchaba ni prestaba atención era simple cháchara autómata, decidieron ir a tomar un capuchino al lugar al que tantas otras veces habían ido,  y que  mucho añoraron los  dos  repetir. Bien, era el momento, sentados allí en aquella terraza con unas impresionantes  vistas a la bahía los dos sentados delante de sendos capuchinos no prestaban atención a nada  de lo que  ocurría  a su alrededor, las manos  sujetaban la taza de café  por no  saber que hacer con ellas, pero sus ojos  se taladraban, no había manera de separar    la mirada de uno y otro nada tenía que ver lo que decían aquellas  miradas con las palabras que salían de sus labios,  seguramente no se oían, tan solo se escuchaban, el cumulo de  emociones era tal, que pensaron que quizás  las personas de alrededor eran capaces de escuchar  sus vertiginosos  pensamientos, el deseo  se palpaba en sus ojos,  en el nerviosismo de las manos sujetando la taza de café, en el cruce de piernas de ella, en el  estirarse de el, decidieron que ya era mas que suficiente alargar aquella agonía, ninguno hablaba , no era necesario, ambos tenían clarísimo lo que  tenían que hacer,  con cierta premura, pagaron los cafés  y se marcharon de  aquella  terraza  que tantos y tantos recuerdos les traía , pero  ya habría mas oportunidades de regresar, ahora  había algo que urgía mas, era la necesidad palpable de esos cuerpos tan necesitados por largo tiempo.
 Tomando  un taxi se dirigieron al hotel donde él se  hospedaba, luego de registrarse y  solventar el  papeleo  de rigor ambos tomados de la mano se dirigieron al ascensor, entrar en el mismo cerrarse  las puestas y fundirse en un  apasionado beso  fue todo uno. La intensidad del beso fue tal que  cuando las puertas se abrieron, se separaron con cierta desgana, y notaron  el sabor dulzón de la sangre en sus labios, no se  demoraron, se dirigieron a la habitación  abrazados  el casi no daba a meter la tarjeta-llave  en la ranura de la puerta ella  le sujetó la mano y le ayudó  a abrir no había temor en ninguno de los dos, el nerviosismo  se había disipado, tan solo un irrefrenable deseo de el uno por el otro  se palpaba en aquella habitación, la puerta se cerro tras él y con la misma la tomó en sus brazos y la volvió a besar, ella pensó que moriría de placer en ese  instante,  su corazón iba a mas de 120 pulsaciones por minuto, notaba la  sangre agolpada en su garganta pero  necesita a aquel  hombre tanto como el a ella,  le daba igual todo lo que pasaba a su alrededor
 En ese instante  solo deseaba sentir  sus manos y sus besos por todo su  cuerpo  al igual que ella hacía con el.
  Las ropas desaparecieron rápidamente de sus cuerpos, y quedaron  sabe Dios  donde… disgregadas por todo el cuarto más pasión, más amor, más besos, más abrazos y más caricias, una vez  hecho todo el reconocimiento manual  de ambos cuerpos,  las caricias se volvieron, mas precisas, y mas excitantes, las manos  se dirigían a los lugares que sabían donde harían mas impacto los besos se volvieron mas insolentes dejaban un rastro de saliva  por todo el cuerpo.
 El decidió  tomar la iniciativa colocándola con suavidad boca arriba y con una mano sujetándole ambos brazos por encima de su cabeza comenzó a besarla con suavidad  comenzando por  el cuello, mordisqueando  sus orejillas, mientras con la otra mano  le acariciaba los senos con vehemencia los había añorado tanto… los había deseado tanto… Estos no  se hicieron esperar en la reacción y enseguida  2 pezones  duros  como granito  se alzaron desafiantes  entre  sus dedos, la boca bajaba  del cuello a la  garganta y de aquí hasta los pechos que  con la respiración agitada de ella  no cesaban  de subir y bajar y aquellos pezones  erectos apuntando  firmes desafiando  a que los tomara mordiera, besara, mamara… se decide con fruición  a mordisquear uno, con cierta  rudeza al principio, pero ante la reacción de ella  con mas suavidad,  mientras que con la mano se dedicaba a tomarle la medida al otro seno, si fueron minutos u horas, no sabrían decirlo pero al fin ella  logró soltarse de su presa y con mas libertad de movimientos  decidió que también iba a participar de aquel festín sujeto su cabeza  entrelazo los  dedos en sus cabellos mientras el seguía  besando aquellos pechos con los que tantas y tantas veces soñó y que le parecía increíble que los tuviera en sus manos a su merced.
 Ella mientras seguía acariciando todo  su cuerpo  sus  hombros  fuertes y viriles,  su espalda  firme y amplia  sus manos bajaban  pero no dejaban un centímetro por explorar,  ahora  ella  se voltea sobre él  de manera que él queda  debajo  y ella encima suyo, ahora le toca a ella dominar la situación, no necesita sujetarle, él es listo y se deja hacer sabe  que ella  lo va a hacer  genial,  lo han hablado tantas veces, han recreado  la situación un millón de veces  los dos saben  que pasará y como será.
 Ella  le   comienza  a besar  por el cuello, la garganta pasa su lengua por sus orejas y desciende hasta en naciente de su nuez,  el se encoje de satisfacción, las cosquillas que le producen la  caricia lo  excitan aún mas si cabe,  ella sigue en su camino de no cejar, le sabe entregado y eso la hace disfrutar  a ella  también sigue bajando  su lengua por su pecho, se detiene en sus pequeños pezones  que están  duros  ella los tomas entre sus dientes  y le mordisquea , el reacciona enseguida  con un respingo no se esperaba esa caricia, pero ella  enseguida lo calma lamiéndole  y besándole la zona afectada cuando  le  relaja de nuevo, sigue bajando  por su vientre  a besos  y lametones, mientras que sus  manos   de avanzadilla  van allanando terreno y preparando el  camino,  ella  llega al fin a su destino,  mientras  con mimo y  suavidad  masajea  su miembro viril  sus labios descienden  hacia el mismo. El  queda un poco  como  sin respiración,  ella no lo se lo piensa abre sus labios  y  acaricia con su lengua  un glande  rojo y palpitante  cual grana que le  desafía, y con  gusto y deseo lo deleita, lamiéndolo y besándolo  y succionando mientras su mano  masajea de arriba abajo su pene  erecto y hermoso y con la otra le acaricia los testículos, sopesándolos y agitándolos,  el esta  preso de convulsiones, no quiere que esto acabe aún, así que con esfuerzo, pero con  firmeza  la retira  y le da la vuelta de  nuevo, ahora es ella la que va a recibir sus mas intimas  caricias,  la acerca  al borde de la cama  mientras se arrodilla  en el suelo colocando  sus  cabeza entre sus piernas…  Dios  cuanto había soñado con ella, beberla, olerla, saborearla… casi se volvía loco  de  pensarlo, y la tenía  delante suyo, deseando que la  tomara, no lo pensó mas, sujetó  sus rodillas  con suavidad pero firmemente  y enterró  su rostro en su sexo  húmedo  y palpitante  le pasó la lengua  con suavidad por encima de su clítoris ella gemía y se retorcía de placer y el atisbaba una sonrisa, ya conocía esa reacción en ella,  con una mano aviesa  y unos  dedos que parecían tener inteligencia propia, apartando pliegues y buscando  camino, la tocaba y acariciaba a la vez que su lengua  hacía lo mismo la humedad era ya tal que el  tenía que tragar  para poder seguir o se ahogaría en los flujos vaginales que  el placer de ella  segregaba,  mientras ella se contorsionaba como  una posesa y gemía  intentando no hacer demasiado  ruido,  buscaba  desesperadamente algo con que ocultar  su rostro, sentía  vergüenza de sentir tanto placer no era capaz de admitirlo, le sujeto  la cabeza y con un gesto lo  atrajo  hacia  si,  el subió no con cierta  desgana  de tener que abandonar  tan suculento manjar, pero  estaba  dispuesto a darle a ella todo cuanto quisiera  y más, así que se incorporó y tendió a su lado, permitiendo al mismo tiempo a ambos  relajarse un poco antes de continuar la acometida se tendió a su lado y se fundieron en un larguísimo beso mientras sus cuerpos se juntaban  y se acoplaban  perfectamente de nuevo  ella vuelve  a querer zafarse  del abrazo y comienza a descender por su cuerpo pero esta vez el no la iba a dejar sola los cuerpos  fueron girando  de tal manera que   quedaron uno para arriba y el otro  hacia  abajo en un anclaje perfecto ella volvió a dedicarse a el.
El  se colocó por encima de ella  pasando una pierna  por su cabeza  de manera que sus rostros  tenían delante aquello que tanto habían deseado  ella  un glande  rosado brillante y  hermoso, y el una vagina  húmeda  roja y caliente.
 No  hubo  tregua entre ambos,  los dos se dedicaron a prodigarse besos  succiones, lametones y algún que otro  mordisquito  descarado, la lengua de el entraba y salía de la  vagina de ella  como un   mini pene dura y segura de lo que  hacía, la lengua de ella y su boca entera  se abría para  recibir  con la mayor integridad  posible  aquel pene insultantemente  hermoso y erecto que empujaba  con ganas   hasta casi ahogarla, cuando  ella pensaba que perdía el tino porque le  costaba ya respirar, logro  levantarle un poco, justo  el aprovecho  para arreciar en sus caricias  vaginales y ella  de repente se vio metida en un grito  enorme de  placer y una humedad  increíble brotando de su vagina, los movimientos convulsivos de ella  que  había  vuelto  a  tomar el pene de el entre  sus labios,  hicieron que el  también estallara  en su boca y su rostro ella  se sorprendió de entrada, no se lo esperaba, pero recuperada del primer  instante se  dedicó a lamer succionar y tomar toda aquella esencia de amor que el  le brindaba, después de todo,  el había  hecho lo mismo  con ella. Después de unos cuantos  estertores mas el se  dejo caer hacia un lado y ella se movió un poco  hacia el  otro…  Ambos  boca arriba pero invertidos, intentaban  calmar sus respiraciones mediantes  suaves y tiernas caricias que no tenían otra misión más que  relajar la respiración y recuperar el  tino.
 Ya algo mas calmados se colocan ambos en una misma dirección abrazados frente a frente, oliéndose y un poco temerosos el uno de la otra, era una primera entrega total de ambos, cierto que lo habían hablado tantísimas  veces, y que lo habían recreado aun mas, pero  jamás hasta hoy se  habían disfrutado de esa manera tan entregados, tan desprendidos.
 Se toman los dos un descanso, y tan solo  se dedican a besarse y acariciarse con infinita ternura, la pasión desatada y el deseo furioso se  ha calmado por el momento, para dejar paso a la  ternura y el relax lo justo para cargar  las pilas, saben que habrá tiempo  para todo, ahora necesitan recrear los demás sentidos los besos  larguísimos  tan añorados, las  miradas intensas e inacabables, las caricias  tiernas  como al descuido pero  con  aviesa intención de ir despertando de nuevo el deseo y la pasión una mano la de ella  dejada  lánguidamente  en la entrepierna ahora flácida de el,  una caricia como sin querer en los glúteos  de  ella. Un sutil movimiento de ella como colocándose, hace que el roce de los  dedos  en sus  glúteos  se intensifiquen mas y sea mas cercano e intimo, y la mano de ella  acariciando como  sin querer la parte interna de sus  muslos  y notando que  ya no hay tal flacidez, esta despertando de  nuevo y las  ganas suben por oleadas  llegando a nublarles el entendimiento y vuelta a sentir la pasión desenfrenada,  da igual si los cuerpos están cansado o agotados,  las ansias de amarse  nuevamente  eclipsan cualquier otro sentimiento, las caricias se  vuelven mas  descaradas  ella  entierra su rostro en el  pecho  de  el  mientras  con un movimiento se coloca  en pompa  facilitando las caricias y los estímulos  anales a los que la esta sometiendo, ella sigue en  su empeño de  despertarle, pero tampoco  es que tenga  mucho trabajo al respecto, ella enloquecida por esa caricia  esta que no puede mas, el ha dado  con  un punto hipersensible que la  esta volviendo loca de placer,  el goza  tanto como ella  solo de verla  gemir  de  esa loca manera no se atreve aún a dar un paso mas la mira a los  ojos y se encuentra con su mirada de aceptación, algo asustada pero deseosa al mismo tiempo de que el prosiga  le besa intensamente y asiente, el decidido se le coloca detrás  sujetando sus caderas y con suavidad pero  con firmeza  la penetra….  Ella  suelta  un grito  de dolor, el se encoje asustado pero con amor y suavidad  va haciendo movimientos  suaves y acompasados sujetándola  por debajo del vientre y permitiéndole relajarse, la penetra  con dulzura y firmeza al mismo  tiempo, ella ya parece olvidarse del  dolor  agudo inicial y solamente  se  deje  llevar oleadas de placer  que suben una y otra  vez con cada embestida de el, el ritmo  se va acelerando poco a poco y la respiración de el  se va entrecortando, es la primera que ella le  escucha gemir,  y sus pequeños  gruñiditos  la van envolviendo en una vorágine  de placer que cree la va a enloquecer  de placer, una embestidas un grito desgarrado de el un estertor escalofriante y de nuevo  la derrota del  cuerpo, el relax  total, las  gotas de sudor que se enfrían rápidamente  en sus frente, un último suspiro y la dejadez total.
  Jamás  dos cuerpos se entregaron tanto, se dieron tanto de si agotados se dejaron caer  uno al lado del  otro, los brazos rodeando el cuerpo del  otro,  y así les  sumió el sueño y el cansancio, una sonrisa de felicidad y satisfacción en sus rostros y una total sensación de triunfo por un trabajo  bien realizado, ni en sus mas locas disertaciones o pensamientos, hubieran   imaginado que sería tan increíblemente placentero sus cuerpos  extenuados quedaron  por fin a merced del sueño, a la  espera del alba y una nueva acometida.  La felicidad  era  supina  en aquellos momentos en aquella habitación…

                                                                                                                                    Alicia Abril 2011